Wednesday, May 07, 2008

Me voy a mojar con el tema del Tibet

Desde hace ya varias semanas estoy saturado del bombardeo informativo sobre la causa tibetana, en la mayoría de los casos gracias a periodistas poco informados que nunca han visitado China y que se dejan influenciar por lo que oyen en los grandes grupos de comunicación. Muchas veces me he decidido a responder activamente a emails o foros de opinión, pues bien ahora voy a copiar mi respuesta más general en el blog, para al menos hacer pensar un poco a aquellos que a priori sienten más simpatía por un monje de bata anaranjada, que por un sistema dictatorial, burocrático y sobre todo, lo que más duele en ciertos lares: comunista.

Sin que esto sea una excusa ni un "pues tú más", tengo que expresar mi exasperación por la campaña que se ha desatado contra la política china en el Tibet, que ha contado con el apoyo incondicional de un número masivo de medios informativos internacionales, con artículos absolutamente sesgados, que no tienen ningún criterio investigador, periodístico o mínimamente objetivo, y que sólo se dejan llevar por la opinión pública y la imagen de buena persona del dalai lama.

El gobierno chino ha mantenido desde hace ya mucha décadas (cuando Mao llegó al poder) una política de integración y promoción de las minorías, promocionando la enseñanza de sus idiomas, relajando la política del hijo único en sus regiones (los tibetanos pueden tener hasta 3 hijos, frente al único hijo permitido de la mayoría Han), y construyendo hospitales, escuelas, infraestructuras varias como el famoso ferrocarril Beijing-Lhasa, el más alto del mundo y una obra de ingeniería que pocos creían posible en su momento. Yo no he tenido la suerte de visitar Tibet, pero sí estuve en Xinjiang, la otra provincia "conflictiva", y puedo atestar esto.

Por otro lado, y sin que tampoco sirva como excusa para "invadir" un país (lo pongo entre comillas pq Tibet ha pertenecido a China desde hace muchas dinastías, y sólo con la ocupación inglesa se les concedió el rango autónomo), Tibet antes de Mao se regía por un sistema feudal opresivo, donde los monjes budistas y una pequeña clase pudiente concentraban la propiedad de toda la tierra, oprimiendo al pueblo llano con impuestos y tasas por todo tipo de actividades (había que pagar un impuesto hasta por morirse!) que incrementaban las deudas de las familias y se iban pasando de generación en generación, con esclavitud legalizada y donde los monjes escogían niños para servirles de un modo arbitrario, arrebatándoselos a las familias. Por lo visto, son los monjes los que quieren la independencia, no los tibetanos de a pie, por supuesto porque al llegar Mao al poder y dar la tierra al que la trabaja (en sentido poético - en realidad la tierra se nacionaliza, y se reparte su explotación entre el pueblo que la trabaja equitativamente) fueron los que más perdieron en el cambio. Mao pudo ser muy malo, malísimo, pero el desheredado, el pobre, y muchas mujeres (entre otras cosas, Mao igualó derechos entre hombre y mujeres, y prohibió la práctica ancestral de los pies vendados - con la república de Sun Yat Sen ya se había prohibido, pero no se controlaba su cumplimiento) siguen dando gracias de que existiera y entrara en sus vidas.

Y finalmente, sabiendo que la CIA financia al dalai lama y a los grupos antimaoistas tibetanos, cuando en EEUU viven los disidentes tibetanos con subvenciones en cash del estado americano (además de casa pagada y sin obligaciones tributarias), sospecho que esas revueltas minoritarias estaban orquestadas desde fuera, para intentar desestabilizar al gigante asiático. Lo que no esperaban es que el boomerang se volviera en su contra, ya que lo que han conseguido con tantas críticas es que la población china (1,300 millones, se dice pronto) se haga una piña alrededor de su gobierno, incluidos chinos expatriados que suelen ser críticos con el gobierno comunista. El país vive una ola de patriotismo que no recuerdo, y sinceramente al gobierno chino le da lo mismo lo que piensen fuera, lo importante es mantener el control dentro.

Yo lo veo en mi mujer, china, que cuando lee lo que se dice en medios extranjeros (he llegado a leer cosas como "genocidio étnico", una locura darle una pluma a periodistuchos sin informarse!) dice "pobrecito nuestro país, intentamos hacer las cosas bien pero nos critican"... Pues esa es la opinión de 1,300 millones de chinos.

Vaya speech que me ha salido! En fín, que la historia tiene muchas perspectivas, y no siempre la más obvia es la correcta. De cualquier modo, comparto la alegría de la reanudación de las conversaciones entre el dalai lama y el gobierno chino, aunque sé que éste no renunciará a la soberanía del Tibet, y entre nosotros, esto va en beneficio de la mayoría de los tibetanos.

Recomiendo leer el artículo con programa de televisión incluido del sinólogo y amigo Rafael Secades, en http://www.rafaelsecades.com/riestra/content/view/225/1/ así como artículos sobre el Tibet feudal, como el de Michael Parenti Friendly Feudalism: The Tibet Myth
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Imagen que ilustra este post: "Cho-Khang, The Grand Temple of Buddha at Lhasa" del libro Journey to Lhasa and Central Tibet por Sarat Chandra Das, 1902

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